Durabilidad

Pátina autoprotectora: el secreto de una longevidad centenaria

Los productos de zinc laminado VMZINC utilizados en la construcción tienen una vida útil muy larga gracias a la capacidad del zinc de autoprotegerse cuando entra en contacto con los principales componentes de la atmósfera.

En efecto, cuando el zinc laminado entra en contacto con el oxígeno, el agua y el dióxido de carbono atmosféricos, en su superficie se forma una capa de pátina compacta, adherente y muy poco soluble en el agua de lluvia. Esta pátina reduce considerablemente la velocidad de difusión de los componentes de la atmósfera hacia el zinc, lo que disminuye la velocidad de corrosión del zinc.

La durabilidad del zinc laminado VMZINC puede verse afectada por algunos contaminantes atmosféricos que aumentan la velocidad de corrosión. El principal de ellos es el dióxido de azufre (SO2), producido esencialmente por los centros de producción industriales, las centrales térmicas y el tráfico de automóviles (lo que explica por qué la velocidad de corrosión del zinc laminado puede ser 4 veces mayor en medio industrial y 2 veces mayor en medio urbano que en medio rural).

Desde los años 70, la legislación europea y la de otros países han reforzado las medidas de lucha contra esta contaminación por el dióxido de azufre, lo que ha conducido a una reducción considerable de su concentración en el aire y, por tanto, a una disminución de la velocidad de corrosión del zinc laminado.

Actualmente, la velocidad de corrosión media del zinc laminado VMZINC es de 1 µm/año.

Sabiendo que una cubierta de zinc generalmente se cambia cuando se ha corroído el 75% de su grosor y considerando un grosor inicial de 0,65 mm, un sencillo cálculo nos permite comprender por qué el zinc laminado dura más de cien años.

Vida útil del zinc laminado: estudios de casos

Hay muchos ejemplos de cubiertas en zinc laminado instaladas en entornos variados desde hace más de 100 años y que siguen siendo funcionales.

Para ilustrar y explicar esta realidad, se han analizado con Microscopio Electrónico de Barrido (MEB) muestras de antiguo zinc laminado recogidas en obras de rehabilitación de edificios muy antiguos.

A modo ejemplo:

Caso de estudio de Liverpool: tejado de la biblioteca, la muestra, e imagen tomada con MEB de la muestra.

Estos análisis ponen de manifiesto la gran durabilidad del zinc laminado: incluso después de 130 años de exposición y sometido a componentes atmosféricos particularmente agresivos como el dióxido de azufre o el cloro, el zinc laminado conserva un grosor de zinc no corroído residual suficientemente importante para que pueda desempeñar eficazmente su función de impermeabilidad.